Las 5 claves imprescindibles para evitar un golpe de calor en tu perro.

Las altas temperaturas no están pasando factura a todos y aunque se acerque el final del verano, el calor aún persiste.

Hay momentos del año en el que hay que prestar especial atención a nuestras mascotas, y el verano y los posibles golpes de calor son una de esas ocasiones. Hoy te traemos en este post una serie de cuidados para que nuestros fieles amigos se sientan más fresquitos.

Cómo refrescar a tu perro en verano para evitar un golpe de calor

Nuestras mascotas sufren tanto como nosotras las altas temperaturas y por ello, necesitan estar frescos e hidratados y evitar, en lo posible, las horas de sol. Además hay una serie de recomendaciones sencillas, pero muy útiles para ayudarles a sobrellevar el verano.

1.    Mantener la casa fresca

Es importante mantener la casa siempre fresca, ya sea usando aires acondicionados, ventiladores o abriendo las ventanas en las horas más frescas del día. Es recomendable que nuestro perro además descanse en el lugar más fresco de nuestro hogar.

Si disponemos de un jardín, podemos habilitar zonas con sombra para que el animal evite el calor. Accesorios que son muy útiles durante esta época del año son algunas esterillas refrigerantes que mantendrán a nuestro perro fresco durante su descanso.

Por otro lado, tanto en el jardín como en la casa hay que colocar recipientes con agua fresca o con un cubito de hielo para mantenerlos hidratados. Es imprescindible que la renovemos al menos dos veces al día.

2.    Evitar las horas más calurosas

Al igual que nosotros evitamos salir en las horas más calurosas del día, la mejor opción para salir a pasear con nuestra mascota son las primeras horas de la mañana y las últimas del día.

Durante estas salidas, es aconsejable que no haga mucho ejercicio ni que los paseos sean demasiado largos. Los cachorros y perros de edad avanzada necesitan también una mayor protección contra el sol.

Si el suelo está muy caliente, las patas del animal pueden salir dañadas. Llevar agua durante el paseo para su hidratación y mojarle la cabeza, el tronco y sus almohadillas son pequeños gestos que pueden reducir su temperatura.

3.    La comida en las horas más frescas del día

Como nos ocurre a nosotros, el calor hace que perdamos el apetito y nos apetecen sobre todo alimentos frescos, y comer durante las horas más suaves.

Nuestra mascota agradecerá que adaptemos sus comidas durante los momentos más frescos y que espacio donde vaya a comer sea un lugar fresco y alejado lo más posible del sol. 

4.    El pelaje y el calor

Hay muchos perros que tienen mucho pelo y esto puede provocar que pasen más calor en verano. Sin embargo, esto no quiere decir que tengamos que cortarle el pelo en exceso. Lo ideal es dejar unos dos o tres centímetros de pelo para que les proteja de los rayos del sol y evite así que suba la temperatura de su cuerpo.

El cuidado del pelo en verano también abarca un cepillado profundo y regular. Desenredaremos los nudos y eliminaremos el pelo muerto para que la piel se airee. Si el perro tiene mucho pelo y lo bañamos en el mar o la piscina, no te olvides de enjuagarlo bien con agua dulce para eliminar los restos de cloro y sal.

5.    Las mantas y esterillas refrigerantes

Ya la hemos mencionado anteriormente y la verdad es que cada día podemos encontrar en el mercado más productos para el cuidado de nuestras mascotas. Estas mantas y esterillas son capaces de refrigerarse con el peso del propio animal y se recargan de forma automática.

Son fáciles de transportar e incluso podemos situarlas en el lugar de descanso de nuestra mascota.

El golpe de calor en los perros

Un golpe de calor en nuestra mascota puede ser un problema bastante grave. Los principales indicios para saber si nuestro perro está sufriendo un golpe de calor, son: dificultad para respirar, jadeos fuertes y una temperatura de su cuerpo por encima de los 42 grados.

La lengua presentará un color rojo brillante para luego tomar tonos azulados por la falta de oxigenación.

Si esto ocurre, debemos enfriarlo rápidamente con agua fría y buscar asistencia veterinaria inmediata, para comprobar que el golpe de calor no provoque problemas adicionales.

Siguiendo estas pequeñas recomendaciones tu perro disfrutará del verano, evitando los golpes de calor y aprovechando el buen tiempo.

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