Cómo es el celo en perros y cuándo se manifiesta

El celo en perros se caracteriza por un periodo de tiempo determinado en el que las perras se encuentran aptas para la reproducción por parte de los perros. En este periodo de tiempo, sufren algunos cambios hormonales importantes que pueden ser visibles, debido a que en la mayoría de las ocasiones afectan a su manera de comportarse.

Si tu mascota perruna tiene el celo, eso quiere decir que está totalmente preparada para tener cachorros. Mientras esté en esta situación, su finalidad es encontrar al macho para reproducirse y, en el caso del macho, buscarlas para el mismo fin.

El celo en perros, ¿cuándo aparece?

El celo en cachorros se hace notar entre los 4 o 5 meses y los 9 en las razas pequeñas, mientras que en las razas más grandes se amplía a los 12 meses el primer celo. El total son 23 días, aunque siempre existen casos en los que puede durar algún que otro día más o menos.

Las épocas de celo en perros son dos veces al año aproximadamente, pero es aconsejable apuntar cuándo le ha empezado por primera vez para conocer cuándo se va a producir la siguiente. Así, en el caso de que haya algún problema o se presenten síntomas fuera de la normalidad, tengamos controladas las fechas.

Síntomas principales del celo en perros

Los cambios hormonales y físicos son los que más se manifiestan en esta época. La zona genital se incrementa, miccionan de manera más asidua y la sangre, durante la primera etapa, es bastante abundante.

  • La perra atraerá a los machos mediante el olor que este proceso desprende, pero no querrá reproducirse durante el primer periodo o etapa del celo.
  • En la etapa posterior, cada vez habrá menos sangre, pero la vulva la tendrá bastante más abultada de lo normal y tendrá más disposición al apareamiento. En esta fase las perras sí quieren reproducirse.
  • No solamente se tratan los síntomas que tienen que ver con lo físico, sino que también están mucho más cariñosas con sus dueños y quieren que les hagamos caso sin parar. Son raros los casos en los que no quieren contacto con nadie o se encuentran más tristes.

¿Qué hacer si mi perra está con el celo?

Algo que debemos saber es que, después de pasar el primero, es muy conveniente que se lleve a cabo la esterilización de la pequeña. Los motivos son beneficiosos tanto para los dueños como para nuestras propias mascotas:

  • Eliminación de malos comportamientos que derivan de esta alteración de hormonas. Un ejemplo es la ansiedad y agresividad que tienen cuando están en esta época. En el caso de las hembras se produce en la mitad del proceso. Las hormonas sexuales son segregadas por glándulas que están directamente unidas a los genitales, por lo que al hacer que desaparezcan, también bajarán los niveles en sangre de estas hormonas y se conseguirá que este tipo de comportamientos no vuelvan a suceder.
  • Disminución de la ansiedad. En algunos casos, cuando se esteriliza a la hembra, al no estar tan nerviosas ante cualquier situación, su mente y cuerpo están mucho más relajados, por lo que pueden producirse problemas de sobrepeso. Nuestra mascota va a tener las mismas ganas de jugar y de correr, solamente que en casa va a estar más tranquila mental y físicamente.
  • Prevención de trastornos psicológicos graves. El ejemplo más claro es la adopción de un juguete, calcetín u objetos blanditos como si fueran cachorros. Este sufrimiento se acaba al producirse la esterilización. De hecho, empiezan a producir leche y a tener falsos embarazos. Todos estos problemas mentales de esta tipología se acaban cuando se realiza el proceso de esterilización.
  • Reducción de probabilidades de padecer un tumor maligno en los genitales. El cáncer de útero es el claro ejemplo en las hembras, ya que, al producirse la esterilización, se eliminan los órganos y los niveles hormonales que existen en la sangre.
  • Menor posibilidad de padecer cáncer de mama. Al no estar expuestas a las hormonas sexuales cuando se produce la esterilización, el riesgo a padecer esta enfermedad, en muchos casos terminal, es mucho menor.
  • Prolongación de la vida de nuestra mascota. Los beneficios de realizar la esterilización cuanto antes a nuestra mascota se resumen en que su vida se alarga en torno a un 20% en comparación a los perros que no han sido castrados, tanto en los machos como en las hembras.

El celo en las perras es un proceso natural que se produce cada seis meses más o menos, por eso muchos veterinarios aconsejan que el primero lo pasen; pero es cierto que la mejor opción, tanto para la familia como para la mascota, es esterilizarla.

A partir de ahí, se reducirán las enfermedades, estará menos estresada y no tendrá problemas mentales graves que puedan ocasionarnos disgustos y el malestar de nuestra propia mascota.

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