Humanizar a tu perro: un riesgo para tu peludo que todos podemos correr

Sabemos que como miembro de tu familia, estás más que dispuesto a ofrecerle a tu amigo perruno la vida que merece dándole amor, educándolo, alimentándolo bien y estando atento a todos los cuidados que se merezca.

Sin embargo, no importa cuánto quieras a tu fiel amigo, porque lo más importante es no humanizar a las mascotas.

A continuación, te explicaremos en qué consiste esta afición y por qué los expertos lo consideran algo muy peligroso para tu mascota.

¿En qué consiste humanizar a las mascotas?

Esta práctica consiste en ver a nuestras mascotas como a una persona y tratarla como tal. Esto hace que sus actitudes, preferencias y comportamientos sean propios de una persona, cambiando así por completo sus instintos animales.

Esto no tiene nada que ver con el amor o el cariño que le demos. Podemos amar a nuestro amigo más fiel de forma incondicional pero sin tratarlo como a un niño pequeño respetando así su autonomía y las necesidades de su propia raza.

Algunas de las actitudes más frecuentes que son un claro ejemplo de la humanización de nuestras mascotas son:

  1. Hablarles y regañarles como si fueran niños pequeños.
  2. Darles cualquier comida propia de los humanos creyendo que es lo que buscan y que es adecuada para ellos.
  3. Usar ropa e incluso accesorios.
  4. Llevarlos constantemente en bolsos o brazos como una forma de protegerlos.
  5. Meterlos en tu cama y adoptar posturas propias de las personas como usar las sábanas para dormir.

¿Por qué puede ser peligroso humanizar a un perro?

Es normal querer proteger a tu perro y que esté todo el tiempo contigo, pero volcar tus necesidades humanas afectivas es una carga demasiado grande para él. Además, suponer que tu perro tiene las mismas necesidades que las de una persona, hace que malinterpretes su instinto y naturaleza.

Esto puede llevar a que descuides o ignores por completo sus necesidades reales, como tener una alimentación adecuada, hacer ejercicio diario o poner límites a ciertos comportamientos.

Los perros que son humanizados por sus dueños acaban desarrollando consecuencias emocionales en su paso hacia la madurez que son difíciles de corregir. Lo más importante es poder detectarlos a tiempo para evitar trastornos en su conducta que puedan ocasionar problemas asociados con el estrés, la irritabilidad y la agresión.

Consecuencias de humanizar un perro

Es muy común que las personas que humanizan a sus mascotas lo hagan de forma inconsciente y con un instinto de sobreprotección. Sin embargo, esto puede desencadenar numerosas consecuencias durante su desarrollo y crecimiento:

  • Alejamos a nuestra mascota del resto de animales impidiendo que estos se relacionen de una forma adecuada. Una falta de socialización puede causar problemas en su conducta ya que les bloquea los vínculos que necesitan para su desarrollo.
  • El perro puede presentar comportamientos más irritables, agresivos y que pueden desencadenar en problemas de ansiedad.
  • Una alimentación inadecuada genera problemas de salud en el aparato digestivo, enfermedades como la diabetes o el sobrepeso. Además, de las intoxicaciones que pueden generar algunas comidas.
  • Al no tener límites en su comportamiento habrá conductas indisciplinadas que pueden perjudicar a la convivencia en tu hogar como los ladridos excesivos.
  • Si no realiza el ejercicio que necesita su raza puede tener problemas de movilidad en sus articulaciones.

¿Has humanizado a tu mascota? Descúbrelo a tiempo

Hay tres aspectos básicos en los que puedes identificar si has estado o no humanizando a tu mascota: la alimentación, la forma de relacionarte con él y sus comportamientos.

Además, existe la posibilidad de remediar y poder frenar a tiempo tus propios comportamientos dejando a un lado la humanización de tu mascota y volviendo a la posibilidad de que tu amigo peludo pueda disfrutar del bienestar que necesita.

El primer paso es ser honesto y reconocer que existe un problema. Una vez que seas consciente de que es un perro y de que sus necesidades son muy concretas el mayor avance ya está hecho.

Con este cambio de actitud, tu perro volverá a tener la libertad de ser un perro y que te quiere a su manera más perruna.

Ármate de paciencia y ayuda a tu perro a decir adiós a todos esos malos hábitos que la humanización le ha provocado.

Ofrécele una dieta adecuada y equilibrada para su raza y peso, incentiva la socialización con otros perros y sobre todo quiérelo de forma incondicional con el mismo amor perruno que él te da.

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