Inhibición en la mordida en cachorros: ¿qué es? ¿Cómo se soluciona?

La posibilidad de que un perro muerda es, quizá, la mayor preocupación que podemos tener cuando decidimos añadir una mascota a la familia. ¿Y si hace daño a los niños? ¿Y si clava los dientes?

Para evitar futuros problemas, tenemos que tener presente la inhibición de la mordida como parte fundamental de su educación y socialización temprana, cuando aún son cachorros. Un perro que aprende a inhibir su mordisco es un perro que, o bien evitará morder, o lo hará con la suficiente delicadeza como para no dañar.

Cómo lograr inhibición de mordida en cachorros

La forma más fácil y natural de que tu cachorro aprenda a controlar la fuerza con la que muerde es que interactúe y juegue con otros cachorros.

De esta forma, si durante el juego, tu perrete aprieta demasiado su compañero de juegos se quejará de forma automática y detendrá el juego. Así, con el refuerzo negativo ante el mordisco, tu cachorro aprenderá que es algo que debe evitar y controlar.

Como siempre, se tiene que evitar el castigo físico ya que está demostrado que éste sólo genera miedo y agresividad en los perros. Si queremos reforzar su aprendizaje al inhibir su mordisco podemos hacerlo a través del juego con las manos.

Ya sea solo con tus manos o utilizando también un juguete, cada vez que tu cachorro muerda demasiado fuerte, quéjate para mostrar que te ha hecho daño y detén el juego durante unos minutos. En ese tiempo, deberás ignorar al perro, aunque te busque. Pasado este tiempo, reanuda el juego y detenlo si vuelve a ocurrir.

Los cachorros muy jóvenes suelen dejarse llevar por la emoción de jugar y no siempre recordarán controlar la fuerza con la que muerden. Si, sus dientecitos son muy afilados, pero deberemos tener paciencia y repetirnos que no es una muestra de maldad del perrete.

Esto ocurrirá hasta que cumplan los cuatro meses, momento en el cual dejan atrás su infancia y son más conscientes de su propio autocontrol. Para entonces, tu perro debería haber aprendido a inhibir el mordisco. Si aún no lo ha hecho, puede llegar a hacerlo pero será mucho más complicado y puede que necesites asesoramiento y apoyo de un profesional.

En estos casos, es recomendable buscar clases de adiestramiento canino. Estas clases son seguras y controladas, dirigidas por expertos en conducta y educación canina y, tanto tú como tu perrete, estaréis en compañía de otros perros y cuidadores que pasan por el mismo proceso de aprendizaje y con los que podréis trabar amistad.

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