Cómo tu perro te engaña para conseguir comida

Llega la hora de comer, no importa si se trata de una reunión con invitados o los que se sientan a la mesa son los de siempre, en cuanto empiezan a sonar los cubiertos alguno de los comensales nota un peso ligero en su muslo…. y al bajar la vista se encuentra con un par de ojos suplicantes.

Esta es una de las «técnicas perrunas» de manipulación emocional más extendidas y practicadas entre los peludos: La Mirada. Los perros son uno de los animales que tienen los ojos más expresivos, es por ello que nos sentimos inmediatamente conectados a ellos…. y resultamos vulnerables a sus trucos.

Tu perro te está engañando para comer más

No importa si el perro ha tenido su ración de comida antes de que te sentaras a la mesa y si le sirves la comida al mismo tiempo, el perrete la devorará en tiempo record para acudir a tiempo a pedir a la mesa (comprobado) y pondrá en práctica su picaresca.

Tu amigo peludo ya tiene fichado al que suele ceder y darle comida, y ese será al primero al que vaya a ponerle ojitos, como si hiciera meses que no come nada y estuviera desesperado y a punto de desfallecer por inanición.

El siguiente en su lista de objetivos a manipular es «el impaciente«, quien según si está de buen o de mal humor puede optar por reñir y echar al perro…. o darle algo de comida para que se marche. Recordemos que los perros pueden percibir nuestro estado de ánimo, así que el impaciente tampoco es un intento arriesgado.

Otro objetivos son los jóvenes, los cachorros humanos. En ellos encuentra los cómplices perfectos, ya que no solo le darán la comida casi sin necesidad de extorsión, si no que lo harán a escondidas y manteniendo dentro de sus posibilidades la discreción. En este caso, la reprimenda no se la lleva el perro si no el cachorro humano… y aun así, un par de lametones servirán para que el niño vuelva a reincidir.

Esta situación es más o menos controlable cuando todos los comensales conviven con el perro diariamente y ya se conocen sus tretas. Debéis manteneros firmes y recordar que el perro acaba de comer... o que comerá cuando hayáis terminado. En cambio, cuando alguien ajeno al núcleo familiar es el objetivo de la manipulación perruna es más susceptible a ella.

¿Por qué el perro pide comida siempre, aunque acabe de comer? Por puro instinto. El perro, al igual que los humanos, son en su origen un animal nómada por lo que instintivamente no saben cuando van a volver a encontrar comida y devoran todo lo que pueden por si viene un periodo de ayuno largo.

Queremos a nuestros perros y queremos que se sientan queridos, y la alimentación crea un vínculo muy fuerte, pero es importante recordar que una dieta equilibrada y evitar darle según qué alimentos humanos evitará que nuestro perrete sufra sobrepeso o enfermedades como la diabetes. Así que la próxima vez que veas esos ojitos brillantes clavados en ti, y en tu plato, recuerda ¡mantente firme!

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