¿Qué debes saber sobre las pulgas y las garrapatas en perros?

Las pulgas y las garrapatas son parásitos externos que con frecuencia invaden a tu perro. Es normal que solamente su presencia te preocupe, pues puede afectar gravemente la salud de tu peludo, llegando a provocarle heridas, infecciones, anemias e incluso transmitirles enfermedades, muchas de las cuales pueden afectar también a tu familia, ya que las pulgas y las garrapatas pueden picar igualmente a las personas, aunque esto no sea lo más común.

Por estos motivos, desde Caño del Obispo te explicamos en este artículo todo lo qué debes saber sobre las pulgas y las garrapatas en perros.

Pero antes de empezar, ¿qué son las garrapatas? ¿Y las pulgas?

¿Qué son las garrapatas?

Las garrapatas son arácnidos, de la misma familia de las arañas, no vuelan ni saltan sino que aprovechan la oportunidad para tomar contacto con el perro y, en ocasiones más eventuales, los gatos o las personas.

Se alimentan de la sangre y durante su vida maduran en 4 etapas: el huevo del que sale una larva, que posteriormente se convierte en ninfa y por último en adulto. Suben al animal para alimentarse y bajan al suelo para madurar al siguiente estadio.

Lo impresionante de las garrapatas, es que cada hembra pone en el suelo más de 3000 huevos. Al bajar y al subir del perro al suelo y viceversa, aumentan las probabilidades de transmisión de enfermedades, debido a que pueden picar al mismo animal o a otro diferente.

Además, estas son muy longevas y pueden quedarse latentes, esperando condiciones ambientales perfectas para entrar en acción. Son fáciles de detectar por su tamaño, especialmente en las orejas y en las axilas y se pegan firmemente a la piel del animal para alimentarse, por eso no se aconseja arrancarlas, ya que en ese afán, puede sufrir aún más el peludo.

¿Y las pulgas?

Por su parte, las pulgas son muy pequeñas y rápidas (esto las convierte en parásitos escurridizos) y pueden saltar grandes distancias, lo cual hace difícil su detección a simple vista.

El síntoma más habitual es el rascado fuerte, más o menos vigoroso, según el perro. Para alimentarse, las pulgas esparcen su saliva, que evita que la sangre se coagule, esto causa cuadros de alergia en muchos peludos, empeorando la picazón y el estrés en la mascota lesionada.

A continuación, te dejamos varios aspectos clave que deberías conocer sobre estos dos parásitos.

Aspectos claves qué debes conocer sobre las pulgas y las garrapatas

Garrapatas

  • Una garrapata hembra puede poner miles de huevos al día.
  • Los estados por los que pasa este parásito son el de huevo, larva, ninfa y adulto.
  • Cada cambio de estado lo hacen en el ambiente y suben al peludo para picarle y alimentarse.
  • Se tratan de transmisores de muchas enfermedades, debido a que no permanecen todo el tiempo en el mismo perro, y al picarle, puede producirse el contagio.
  • Tienen un aparato de alimentación que se instala profundamente en la piel, por ello cuando veas una garrapata no debes arrancarla.

Pulgas

  • Las pulgas tienen patas que le permiten saltar grandes distancias, hasta 200 veces el largo de su propio cuerpo.
  • Cada pulga puede poner entre 40 y 50 huevos al día y más de 600 a lo largo de toda su vida. Por eso rápidamente podemos pasar de tener una pulga a miles en la casa.
  • Las pulgas adultas viven toda su vida picando a los perros, pero los huevos, las larvas y las pupas están en el ambiente y representan el “verdadero” problema al momento de exterminarlas.
  • Las pupas se mantienen presentes dentro de un capullo muy resistente, esperando las condiciones adecuadas para salir. Hasta que señales como la temperatura, la humedad, las vibraciones o los gases que eliminamos con la respiración, las “despiertan” y empiezan a picar.
  • La saliva de la pulga tiene un anticoagulante que le permite alimentarse todo el tiempo.
  • Ciertas mascotas pueden desarrollar alergias a las picaduras de la pulga y sufrir dermatitis lo que les produce mucha picazón y estrés.
  • Al igual que las garrapatas, las pulgas son transmisoras de muchas enfermedades por ello es fundamental eliminarlas y en especial que piquen a tu perro.

No puedes olvidarte de que estos parásitos pueden extenderse por toda la casa y reproducirse en lugares cálidos como las alfombras, las mantas y las almohadas. Por lo tanto, si notas que tu peludo se encuentra afectado por estos parásitos, lo ideal es que escojas productos que actúen en el animal y que además ejerzan acción ambiental, es decir, que actúen protegiendo tu hogar.

Pero eso sí, ante cualquier duda, consulta siempre antes con tu veterinario de confianza, quien te ofrecerá los mejores consejos e indicaciones para el plan sanitario de tu mascota. Desde Caño del Obispo esperamos que este artículo te haya sido de utilidad. Y si tienes alguna duda, pregúntanos estaremos encantados de ayudarte en todo lo que necesites.

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