Jack Russell

Este perro musculoso, de tamaño pequeño, patas cortas y orejas largas debe su nombre al Reverendo John Russell, quién fue el creador de esta raza. Se adapta bien a vivir en pisos, pero al tener mucha energía lo recomendamos solo a personas que sean realmente activas. Ideal para jugar con niños porque no se cansa fácilmente. Puede tender a ladrar en exceso si no se le educa para evitarlo.

Tiene una esperanza de vida entre 12 y 14 años.

Es un perro sociable, activo e inteligente. Su peso oscila entre los 6 y 7 Kilos en condiciones normales.

Aunque es un perro de tamaño pequeño, es muy valiente. Su carácter temperamental, trabajador y audaz lo convierte en un can muy activo y siempre está alerta. Además, es inteligente y muy fiel. Para que llegue a ser amigable y divertido hay que socializarle bien desde cachorro. Le encanta jugar y esto le hace ser un compañero ideal en potencia para los niños. Los ejemplares de esta raza requieren de dueños activos y experimentados que les ayuden a realizar la cantidad de ejercicio que precisan y que sepan mantenerse firmes y guiar su carácter. Si es la primera vez que vas a tener un perro, deberías barajar otras opciones.

El Jack Russell terrier es un buen perro de trabajo con una gran habilidad rastreadora. También es un excelente animal de compañía, pero hay que dejar claro quién es el líder de la manada desde el primer momento. En las salidas al campo, ¡Cuidado! Por su instinto de caza puede irse corriendo detrás de una presa en cualquier momento.

El Jack Russell terrier es un perro saludable en general, pero al ser una raza que desciende del Fox Terrier tiene predisposición a padecer Ataxia y Mielopatía de terrier (Ataxia hereditaria) en el sistema locomotor. Esta rara enfermedad hereditaria se desarrolla en los primeros meses de vida y se asocia con trastornos del movimiento y el aumento de la sordera. También puede presentar enfermedades en el ojo como luxación del cristalino. Para reducir estos riesgos al mínimo, solo cruzamos ejemplares con historial genealógico certificado. 

Un Jack Russell no tendrá problema para vivir en un piso no muy grande, siempre que haga el ejercicio diario que precisa. En cuanto a la intensidad del ejercicio deberá ir aumentando a medida que el cachorro va creciendo. Lo ideal será entre tres y cuatro veces al día. Se pueden hacer dos salidas a un ritmo más calmado y otras dos a un ritmo más alto.

Una correcta socialización desde cachorro es fundamental para conseguir un perro equilibrado y sano en el futuro. No descuides este aspecto, si te lo curras desde el minuto uno lo agradecerás siempre y tu perro también.

El baño de un Jack Russell no tiene muchas complicaciones, debes lavarlo una vez al mes o cuando veas que está muy sucio. Y para mantener su pelo sano y brillante necesitará un par de cepillados a la semana y aumentar el número de cepillados cuando llegue la época de muda.

Estos perretes son glotones y tienden a ser obesos, una cantidad adecuada de pienso de calidad les ayudará a mantener el tipo, además del ejercicio físico, claro.

Llevar el calendario de vacunas y desparasitaciones al día y una visita periódica al veterinario, completarán los cuidados que cualquier perro necesita, también el Jack Russell.

La alimentación debe variar según la edad y la cantidad de ejercicio diario al que esté acostumbrado tu jack russell. A pesar de ser un perro pequeño, es muy activo y va a necesitar mucha proteína de origen animal. A la hora de elegir qué darle de comer hay que ser cuidadoso tanto con la cantidad que se le da como con los ingredientes de dicha comida, ya que esta raza de perros es muy propensa a la obesidad y suelen padecer problemas estomacales.

Los piensos industriales basados en cereales y harinas son muy perjudiciales para su salud, ya que los engordará sin darles la nutrición necesaria.  La comida cruda tampoco es recomendable, ya que puede desarrollar parásitos internos, salmonelosis u otros problemas estomacales. Si quieres evitar los piensos industriales la comida casera es una muy buena opción, aunque también puedes optar por la comida deshidratada. Ésta es semejante a la carne cruda de la dieta BARF, pero ha pasado por un proceso que evita la proliferación de bacterias y conserva en buen estado la comida durante mucho más tiempo.El cachorro de jack russell va a crecer y a desarrollarse con rapidez así que, para evitar carencias nutricionales que puedan desembocar en problemas de salud crónicos, es importante que el perrete coma un pienso especializado para cachorros de jack russel hasta los ocho meses, momento en el cual los huesos dejan de crecer. Este pienso especializado Junior, le aportará calcio, proteínas, fósforo y vitaminas necesarias para conseguir un buen estado físico desde el principio.

Desde los dos a los cuatro meses, divide la cantidad diaria de comida en cuatro tomas (desayuno, media mañana, mediodía, tarde-noche). Empieza con pienso blando o remojado con agua y, poco a poco, ve ofreciéndole comida seca.

De los cuatro a los seis meses, utiliza solo pienso especializado Junior y reparte la cantidad diaria en tres tomas al día (desayuno, comida, cena).

Desde los seis meses hasta cumplir el año, reparte la toma diaria en dos raciones (mañana y tarde).

En cuanto a la cantidad diaria recomendada, puedes guiarte por las tablas que aparecen en los piensos especializados, ya que son resultado de varios estudios y es una información válida. Hasta los seis meses puedes darle algún gramo extra, ya que la grasa le ayudará a desarrollar el pelaje y la piel, entre otras cosas, pero a partir de esa edad será mejor que te ajustes a las tablas o a las recomendaciones de un nutricionista veterinario para evitar que tu perro engorde.

Como complemento a su dieta, es recomendable que tu perro se acostumbre a los cepillos de dientes caninos desde joven, ya que esta raza tiene mucha acumulación bacteriana en la saliva y su higiene dental será clave para evitar halitosis o pérdida de dientes.

A partir del año de edad, el perro se considera adulto. Su desarrollo físico ya está completo, así que el aporte nutricional necesario variará según el estilo de vida y la cantidad de ejercicio físico al que esté acostumbrado el perro. Puedes seguir repartiendo la ración diaria en dos comidas al día, o reducirlo a una sola comida a mediodía.

A partir de los siete años de edad, el jack russell ya se considera anciano y deberás empezar a tener aún más cuidado con su alimentación. Esta raza de perro, durante su vejez, es muy propensa a sufrir problemas de articulaciones y mucho más propensa a engordar. Sumadas ambas cosas pueden desembocar en problemas muy serios que acorten la esperanza de vida de tu perro. Por ello es recomendable dejarse guiar por un nutricionista veterinario y elegir piensos de la gama Senior, los cuales tienen más antioxidantes y menos grasas.

La cantidad de comida diaria para un jack russell anciano es la misma que para uno adulto, siempre teniendo en cuenta la cantidad de actividad y ejercicio que va a tener el perro. El ejercicio siempre va a ser necesario, solo tiene que cambiar y adaptarse según el estado del animal. No dejes que tu jack russell se vuelva sedentario en la última etapa de su vida, o su calidad de vida se verá muy perjudicada.

Para perros ancianos que tengan algún problema de salud crónico o con ansiedad a la hora de comer puede ser buena idea volver a repartir la ración diaria de comida en dos o tres tomas al día, evitando darle mucha cantidad de comida durante la noche.

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